Lectura del santo Evangelio según Lucas
Lc 19,45-48
Jesús entró en el Templo y comenzó a echar fuera a los que vendían, diciéndoles:
«Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!»
Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, pero no encontraban modo de hacerlo, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios.
Después entró en el templo y se puso a echar a los mercaderes.
Después.
Después de haber llorado ante las murallas de Jerusalén. Este episodio
de la purificación del templo aparece en los cuatro Evangelios; la
versión de Lucas que escuchamos hoy es la más breve y la menos violenta
de todas…; a pesar de ser Lucas quien con mayor virulencia habla contra
el dinero.
Está escrito: Mi casa será casa de oración. Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos.
Jesús
está fuera de sí. ¡La casa de Dios convertida en mercado! La relación
entre Dios y sus hijos debe establecerse sobre la gratuidad más
absoluta; que eso es el Amor. Y el dinero es el icono de todo lo que se
opone a la gratuidad. No es posible servir a Dios y al dinero. El
dinero, del que hacemos ídolo cuando creemos que de él depende nuestra
dicha, genera injusticia, pobreza, violencia; y no sabe de compasión.
Adultera la religiosidad introduciendo la mentalidad del mercader. Hace
que entendamos la relación con Dios en términos de compra y venta, de
méritos y recompensas. Desaparece la gratuidad.
¿Quién
de nosotros puede presumir de tener un corazón totalmente libre de
cuevas de bandidos? ¿Quién de nosotros puede suscribir la conocida frase
de santa Teresa qué se me da, Señor, a mí de mí, sino de Vos? ¿Quién de
nosotros puede decir con san Juan de la Cruz que tenemos los ojos
puestos únicamente en Él?
Jesús
es Evangelio. Jesús es Buena Noticia; es la mejor de todas las posibles
noticias. La gratuidad es lo más característico de su persona y de su
mensaje: del Evangelio. De ahí que no haya ídolo que tan radicalmente se
enfrente a la Buena Noticia, que el dinero.
Parroquia
de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa
Santander Cantabria
España

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