jueves, 12 de diciembre de 2019

Evangelio del 12 de diciembre. Jueves 2º de Adviento.

Lectura del santo Evangelio según Mateo 

Mt 11,11-15

«En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Pues todos los profetas, lo mismo que la Ley, hasta Juan profetizaron. Y, si queréis admitirlo, él es Elías, el que iba a venir. El que tenga oídos, que oiga.»



En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él.
Juan, desde la cárcel, ha enviado algunos discípulos a preguntar a Jesús: ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro? (v 3). Antes, en su primer encuentro en el Jordán, Juan no había dudado: Soy yo el que necesita ser bautizado por ti (Mt 3, 14). Ahora no lo tiene claro. La figura de Jesús no encaja con su idea del Mesías. Por eso que el más grande de los nacidos de mujer queda pequeño ante el más pequeño de los seguidores de Jesús. El Bautista marca la divisoria entre los odres viejos y los odres nuevos.

La llegada del Reino, del Mesías, de Jesús, tan anhelada durante siglos, es recibida con desconcierto o con rechazo. El Bautista está perplejo. Había anunciado un profeta fuerte: bautizará con fuego, recogerá su trigo en el granero pero la paja la quemará con fuego que no se apaga (Mt 3, 12). Palabras fuertes que nos hacen evocar las dirigidas por el ángel a María: Será grande, se le llamará hijo del Altísimo… María no encontrará en su niño nada parecido a lo anunciado; nada de fuerte, nada de grandioso. Pero creerá. Imaginamos que el Bautista también creyó; que llegaría a probar el vino mejor que el Novio decidió guardar para el final.

Alegrémonos nosotros, los más pequeños en el Reino de los Cielos. Porque, os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron (Mt 13, 17).


Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa
Santander Cantabria
España 


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