Lectura del Evangelio según Lucas
Lc 12,54-59
Decía también a la gente:
«Cuando veis que una nube se levanta por occidente, al momento decís: `Va a llover', y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: `Viene bochorno', y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?
¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.»
Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis pues este tiempo?
Sabemos del tiempo meteorológico. Sabemos, desde niños, del tiempo del reloj (los griegos lo llamaban KRONOS). Pero no sabemos del tiempo de Dios (los cristianos lo llamamos KAIROS: el momento, más o menos largo, señalado en el propósito de Dios para que se cumpla su voluntad). Debemos aprender a vivir más en el KAIROS que en el KRONOS; el KAIROS de esta época, el de nuestra Iglesia, el de mi persona.
A propósito del KAIROS de la iglesia escribía el Papa Benedicto antes de ser Papa: La Iglesia del mañana será pequeña. Ya no podrá llenar muchos edificios construidos en tiempos de esplendor. Junto con el número de fieles perderá muchos de sus privilegios. Se presentará como una comunidad a la cual se ingresa sólo por decisión voluntaria. Seguramente adoptará nuevas formas en su ministerio y ordenará sacerdotes a cristianos probados. Será una Iglesia de una espiritualidad más profunda. Pero de esta Iglesia más espiritual y sencilla brotará una gran fuerza. Porque los hombres de un mundo completamente planificado padecerán de una soledad indecible. Cuando Dios desaparezca de sus vidas experimentarán su total y terrible pobreza. Así descubrirán la pequeña comunidad de creyentes como algo completamente nuevo, como una respuesta que en lo oculto siempre estaban buscando.
Aprendamos a entender el KAIROS personal. ¿Cómo? Viviendo el hoy en toda su intensidad, con la Palabra de Dios como luz del camino: Tu palabra es lámpara para mis pasos (Salmo 118, 105). Sin dejarnos anestesiar por el pasado y sin proyectarnos demasiado hacia el futuro. Jesús nos quiere donde estamos. Quiere que vivamos el aquí y el ahora. O nunca lo viviremos, ni aquí ni en ningún otro lugar.
Parroquia
de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa
Santander Cantabria
España

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