Lectura del Evangelio según Marcos
Mc 16,15-20
Y les dijo:
«Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estos son los signos que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.»
Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con los signos que la acompañaban.
Marcos. Su nombre aparece en el
libro de los Hechos (12, 12). También en san Pablo (Col 4, 10). La primera
frase de su libro no puede ser más concisa y más elocuente: Comienzo del Evangelio de Jesús, el Cristo,
Hijo de Dios. El Evangelio de Jesús, la Buena Noticia de Jesús,
la Buena Noticia que es Jesús. Marcos sabe lo arduo que es creer en un Hijo de
Dios crucificado. Nadie insiste como él en la incredulidad de los discípulos.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a
toda la creación.
Acaba de echarles en cara su incredulidad y dureza de corazón por no haber creído a quienes le
habían visto resucitado. A renglón seguido les envía a
proclamar el Evangelio. Este Señor nuestro nunca deja de sorprendernos. Los
discípulos no están a la altura de su misión: cobardes, ineptos, torpes… Nos
consolamos viéndonos reflejados en ellos. Pero, a pesar de tantos pesares,
Jesús confía en ellos. Porque confía en su Espíritu: Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo
(Mt 28, 20).
Id al mundo entero. Es cosa
de todo creyente, de todos nosotros. Dice el Papa Francisco que los cristianos estamos llamados a salir a
anunciar el Evangelio. No hay seguro de vida para los que salen (se
entiende salir de uno mismo).
Id, salid; el Evangelio, anuncio de Jesucristo, se hace en salida, en camino,
siempre.
A toda la creación. La
Buena Noticia de Jesús, la salvación, afecta a todo el cosmos. Por eso la vida
del creyente es también un compromiso con la ecología. Basta mirar la realidad para entender que esta opción hoy es una
exigencia ética fundamental para la realización efectiva del bien común
(Papa Francisco).
Parroquia
de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa
Santander Cantabria
Meditación con el Evangelio del día. Buena Noticia.
https://www.aciprensa.com/santos/images/MarcosEvangelista_25Abril.jpg

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