lunes, 1 de junio de 2020

Evangelio del 1 de junio. María, Madre de la Iglesia.

Lectura del Evangelio según Juan 

Jn 19, 25-34


Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre:

«Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 

Luego dice al discípulo: 

«Ahí tienes a tu madre.» 

Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: 

«Tengo sed.» 

Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: 

«Todo está cumplido.» 

E inclinando la cabeza entregó el espíritu. Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.




El año 2018 el Papa Francisco decidió que el lunes de Pentecostés celebremos a Santa María, Madre de la Iglesia. Es un apellido mariano que agradaba mucho a san Ambrosio allá por el siglo IV. Una santa del siglo XX, santa Teresa Benedicta de la Cruz, patrona de Europa, habría preferido: Santa María, Madre de la Humanidad redimida.


Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre.

La Madre. No es de muchas palabras. Se muestra locuaz solamente para alabar a Dios en el Magnificat. Por lo demás, poca cosa. Dice el Papa Francisco: Es curioso el lenguaje de María en los Evangelios: cuando habla al Hijo, es para decirle cosas que los demás necesitan; y cuando habla a los demás, es para decirles: Haced todo lo que Él os diga.


En la primera homilía pronunciada por el Papa Francisco para celebrar la memoria de Santa María, Madre de la Iglesia, sostuvo que la Iglesia, lo mismo que la Madre de Jesús, es mujer y es madre. Cuando quienes formamos parte de la Iglesia, de la humanidad redimida, perdemos la dimensión femenina, perdemos la verdadera identidad. Solamente viviendo nuestra dimensión femenina y maternal seremos fecundos. A todos, hombres y mujeres creyentes, nos queda mucho por aprender del lenguaje de una madre; ese lenguaje hecho de silencio, de sonrisa, de ternura, de entrañabilidad…


¡Madre, ayuda a nuestra fe! Abre nuestro oído a la Palabra. Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor. Ayúdanos a fiarnos plenamente de Él. Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para que Él sea la luz de nuestro camino (Papa Francisco).


Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa

Santander Cantabria

España 


Fuentes: EL SITIO WEB OFICIAL DE LOS CARMELITAS

Meditación con el Evangelio del día. Buena Noticia.

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