domingo, 21 de agosto de 2022

Evangelio del 22 de agosto. María, reina.

Lectura del Santo Evangelio según Mateo
Mt 23, 13-22

Jesús les dijo: 

“¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de Dios! ¡Vosotros no entráis ni dejáis entrar a los que lo intentan! ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las viudas, mientras hacéis largas oraciones para que os tengan por justos! ¡La sentencia para vosotros será más severa! ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis merecedor del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: Quien jura por el templo no se compromete, quien jura por el oro del templo queda comprometido!¡Necios y ciegos!, ¿qué es más importante? ¿El oro o el templo que consagra el oro? Decís: Quien jura por el altar no se compromete, quien jura por el don que hay sobre el altar queda comprometido. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante? ¿La ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Pues quien jura por el altar jura por él y por cuanto hay sobre él; y quien jura por el templo jura por él y por quien lo habita; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él".

Esta celebración de santa María, Reina, fue instaurada por el Papa Pío XII en 1954. El Concilio Vaticano II dice: María fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos!

Una fuerte corriente de profetismo recorre toda la historia del pueblo de Israel. Está formada por hombres y mujeres que levantan la voz tratando de sacudir las conciencias, tanto de la gente como de sus dirigentes. Cuando el profetismo decae, lo cristiano se hunde en el buenismo, la complacencia, el legalismo, la rutina… Con estos improperios a escribas y fariseos, Jesús se une a la corriente del profetismo. A todos nos viene bien examinar nuestra vida a la luz de la Palabra de Dios para entender si Dios está tan complacido de nosotros como a veces podemos creer: ¿No es así mi Palabra, como el fuego, y como un martillo golpea la peña? (Jr 23, 29).

Los había, los hay, hipócritas; escribas y fariseos que usan de la religión para medrar. Los había, los hay, profundamente convencidos de la rectitud de su vida; convencidos pero equivocados. Equivocación que se pone de manifiesto en actitudes de corazón duro, de legalismo, de proselitismo… Sucede cuando el centro de lo religioso no está ocupado por la Palabra de Dios. Así es cómo no pasan por la puerta que conduce al Reino; así es cómo cierran esa puerta a quienes les escuchan.

Lo dicho: a la luz de estos improperios de Jesús, analicemos la sinceridad de nuestras actitudes y nuestras posibles convicciones equivocadas.


Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa. 

Santander, Cantabria. España

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