miércoles, 7 de septiembre de 2022

Evangelio del 8 de septiembre. Natividad de María.

Lectura del Santo Evangelio según Mateo 
Mt 1, 1-16; 18-23

Libro de los orígenes de Jesucristo, hijo de David e hijo de Abrahán. Abrahán fue padre de Isaac, y éste de Jacob. Jacob fue padre de Judá y de sus hermanos. De la unión de Judá y de Tamar nacieron Farés y Zera. Farés fue padre de Esrón y Esrón de Aram. Aram fue padre de Aminadab, éste de Naasón y Naasón de Salmón. Salmón fue padre de Booz y Rahab su madre. Booz fue padre de Obed y Rut su madre. Obed fue padre de Jesé. Jesé fue padre del rey David. David fue padre de Salomón y su madre la que había sido la esposa de Urías. Salomón fue padre de Roboam, que fue padre de Abías. Luego vienen los reyes Asá, Josafat, Joram, Ocías, Joatán, Ajaz, Ezequías, Manasés, Amón y Josías. Josías fue padre de Jeconías y de sus hermanos, en tiempos de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías fue padre de Salatiel y éste de Zorobabel. Zorobabel fue padre de Abiud, Abiud de Eliacim y Eliacim de Azor. Azor fue padre de Sadoc, Sadoc de Aquim y éste de Eliud. Eliud fue padre de Eleazar, Eleazar de Matán y éste de Jacob. Jacob fue padre de José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo.

Este fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José; pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo. Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla. Mientras lo estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: 

«José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». 

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: Dios-con-nosotros. 

La Palabra de Dios no nos habla del nacimiento de María; lo que sabemos es cosa de la tradición. Esta fiesta comenzó a celebrarse en Jerusalén en el siglo V en torno a la basílica de santa Ana. Celebramos el nacimiento de la Madre de Jesús nueve meses después de la fiesta de su Concepción Inmaculada.

El origen de Jesucristo fue de esta manera.

De esta manera. Primero, el Evangelista nos ofrece la genealogía de José, esposo de María, de la que nace Jesús, llamado el Mesías. Después nos presenta la concepción de Jesús sin concurso de varón. Así comenta el Papa Francisco esta genealogía: Si bien el Evangelio de hoy puede parecer un poco aburrido, es el camino de Dios entre los hombres, buenos y malos. Hay pecado, pero Dios no se asusta: camina, camina con su pueblo, hace crecer la esperanza de su pueblo en el Mesías.

¡Feliz cumpleaños, Madre nuestra! Hacemos nuestro tu Magnificat y cantamos contigo: Proclama nuestra alma la grandeza del Señor.

¡Feliz cumpleaños, Madre nuestra! Hacemos nuestro el Magnificat de tu Hijo y, a coro contigo, lo entonamos: Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños.

¡Feliz cumpleaños, Madre nuestra! Hacemos nuestro el Magnificat de Pablo y lo proclamamos juntos: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales del cielo.

¡Feliz cumpleaños, Madre nuestra! Te cantamos con el poeta: Vete sembrando, Señora, - de paz nuestro corazón, - y ensayamos, desde ahora, - para cuando nazca Dios (Lope de Vega).


Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa. 
Santander, Cantabria. España. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario