jueves, 7 de julio de 2022

Evangelio del 8 de julio. Viernes 14.

Lectura del Santo Evangelio según Mateo
Mt 10, 16-23

"Miren que los envío como ovejas en medio de lobos: sean, pues, precavidos como la serpiente, pero sencillos como la paloma ¡Cuídense de los hombres! A ustedes los arrastrarán ante sus consejos, y los azotarán en sus sinagogas. Ustedes incluso serán llevados ante gobernantes y reyes por causa mía, y tendrán que dar testimonio ante ellos y los pueblos paganos. Cuando sean arrestados, no se preocupen por lo que van a decir, ni cómo han de hablar. Llegado ese momento, se les comunicará lo que tengan que decir. Pues no serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu de su Padre el que hablará en ustedes. Un hermano denunciará a su hermano para que lo maten, y el padre a su hijo, y los hijos se sublevarán contra sus padres y los matarán. Ustedes serán odiados por todos por causa mía, pero el que se mantenga firme hasta el fin, ése se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. En verdad les digo: no terminarán de recorrer todas las ciudades de Israel antes de que venga el Hijo del Hombre."

Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos.

A los apóstoles y discípulos de entonces y de ahora Jesús les da, nos da, muchos poderes sobre los espíritus malignos que arruinan la vida de los humanos. Pero también nos pone sobre aviso: la persecución y el rechazo serán compañeros de nuestra vida y de nuestra misión, tal como lo fueron para Él. No deberíamos extrañarnos de que los poderes del mundo nos persigan; de que eliminen lo religioso de la escuela; de que los medios aireen con gusto nuestros escándalos: Dichosos vosotros cuando os injurien, os persigan y os calumnien de todo por mi causa (Mt 5, 11).

Aprendamos a afrontar, como Él, el rechazo y la persecución. Confiados en quien lo tiene todo en sus manos, sin dejarnos atrapar por la violencia o el miedo, sin dejarnos llevar por la desazón sintiéndonos arrinconados por la sociedad. Así es cómo el rechazo y la persecución se convierten en oportunidades para dar testimonio de nuestra fe.

No son raros los cristianos, por otra parte muy piadosos, que no han aprendido a asumir la persecución y responden con actitudes violentas y beligerantes.

Los valores del Evangelio están enemistados con los valores del mundo. Por eso, es normal que el verdadero discípulo de Jesús se encuentre en situaciones de vulnerabilidad, como oveja entre lobos.

Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a decir.

Jesús, que nos avisa de que el nuestro no va a ser un camino de rosas, no quiere que eso nos preocupe. No quiere que seamos de esas personas que sufren más por cosas imaginadas que por cosas que realmente suceden. Es otra invitación, una más, a la confianza.


Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa. 

Santander, Cantabria. España. 

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